LA CONSTRUCCIÓN DE LA IMAGEN NACIONAL, ANÁLISIS DE LAS PORTADAS DE LA REVISTA EN VIAJE, 1933-1973

MACARENA CORTÉS D.

Introducción.

El presente trabajo considera el turismo más allá de su condición propiamente experiencial, hacia la capacidad de configurar cultura, y en ese sentido, identidad. Los productos producidos por el turismo, constituyen elementos que describen un lugar, pero que al mismo tiempo sintetizan los intereses culturales de dichos lugares. Como ha dicho Medina Lasansky “El turismo es simultáneamente un producto cultural y un productor de cultura, un importante catalizador en un proceso complejo y gradual de intercambio cultural centrado en la experiencia del entorno construido”[1].

En este sentido el trabajo se basa en analizar las documentos de difusión turísticas como uno de los productos culturales del turismo, que en Chile particularmente entre los años 30’ y 70’ tuvieron una importante circulación[2]. Ellos constituyeron interesantes medios de valorización del país a través de la exposición y descripción de sus características geográficas, climáticas, paisajísticas, urbanas y arquitectónicas.

Por un lado, estuvieron los editados por la Empresa de Ferrocarriles del Estado; la Revista En Viaje publicada entre 1933-1973 de carácter mensual contó con 470 números[3] y la Guía del Veraneante, publicada entre 1932-1962 de carácter anual. Por otro lado, esta la Revista Nuestra Ciudad de la Municipalidad de Viña del Mar, publicada entre 1930-1931 con 7 números.

La revista En Viaje, a través de sus 40 años de circulación periódica, tuvo cuatro directores (Domingo Oyarzún 1933-38, Washington Espejo 1939-43, Carlos Varela 1943-1952, Manuel Jofré 1952-67 y Carlos Müller 1967-1973), pero una importante continuidad de contenidos, de diseño gráfico, difusión de imágenes y de construcción de un imaginario entorno a Chile. Se puede afirmar que la revista apuntó a crear ciertos referentes culturales para la imagen país, proviniendo específicamente de una revista de una empresa Estatal. Además tanto, la revista En Viaje como la Guía del Veraneante propusieron construir a Chile más allá de la jerarquía de Santiago como Capital, promoviendo el viaje a localidades diversas a través de las posibilidades que otorgaba el tren.

El presente trabajo, propone a través de un análisis, preferentemente iconográfico, plantearse la pregunta central sobre ¿cómo fue la imagen de país turístico que construyen dichos documentos? Y en base a qué elementos iconográficos se constituyó? Como se ha afirmado, que “luego del advenimiento masivo de las actividades recreativas que llevó a miles de chilenos a viajar y conocer el país, se instaló un nuevo repertorio de imágenes “típicas” que permitirían a los ciudadanos de la clase media tener una idea clara sobre los componentes físicos e imaginarios del país que habitaba”[4]. Se propone especular que las revistas y guías de turismo, en Chile, construyeron una imagen de país moderno, asociada a una serie de imágenes ligadas al desarrollo turístico, industrial y de infraestructura (urbana, vial y ferroviaria).

Esta construcción estará basada en presentar el progreso de las localidades en base a los elementos iconográficos, que se repiten constantemente en estas publicaciones, y que constituyen los elementos básicos de la experiencia del viaje de la época, como lo son; el paisaje, el tren, la arquitectura y la ciudad. Estos cuatro elementos son presentados en imágenes fotográficas (preferentemente en blanco y negro o coloreadas), en reproducciones pictóricas y en ilustraciones, muchas veces acompañadas de descripciones narrativas. Ambos tipos de representaciones (texto e imágenes) constituyen fuentes de análisis y permitirán establecer las características de la o las imágenes asociadas a Chile como destino turístico.

Para efectos de esta presentación nos centraremos en aquellas imágenes que contienen elementos construidos, ya sea ciudad o arquitectura, como elementos de construcción cultural de un país. Para ello analizaremos preferentemente las 470 portadas de la Revista En Viaje, las cuales definen con claridad algunas ángulos de vista, panorámicas y perspectivas de la ciudad, y reiteran ciertas piezas de arquitectura que serán retratadas con especial calidad gráfica, propia de esta publicación.

1.- Sobre la Ciudad: Densidad y Vida urbana

Sobre la representación de la ciudad en portadas, podemos encontrar treinta[5]y, de las cuales se presenta la ciudad de Santiago en veinte, Viña del Mar en dos, el puerto de Valparaíso en dos. El resto son de las ciudades de Osorno, La Serena, Punta Arenas, y otras dos ilustraciones de ciudades genéricas. La primera portada en presentar la ciudad (Nº7 de 1934) es inquietante, una imagen nocturna de una ciudad genérica, donde se puede ver apreciar la vida urbana, a través de luces en rojo contrastando con el negro de las edificaciones, personas, automóviles y un tranvía en el medio de la composición. La segunda portada (Nº31 de 1936) presenta una vista de Santiago desde el cerro Santa Lucía, que por el contrario es una ciudad gris y lejana, que es enmarcada por el verde en primer plano.

Revista En Viaje, Nº 7, 1934. Santiago.

Revista En Viaje, Nº 31, 1936. Santiago.

La ciudad de Santiago es presentada como un destino de viaje, un espacio de vida urbana y social. Ella será retratada principalmente de dos formas distintas, por un lado a través del renovado Centro Cívico que Karl Brunner había proyectado el año 1939, y que por lo tanto, era la renovación urbana más importante de la ciudad. Por otro lado, era retratada desde y hacia sus accidentes geográficos, los dos cerros más importantes de la ciudad el Santa Lucía y el San Cristóbal, y el río Mapocho.

Sobre el Centro Cívico la primera portada en presentarlo (Nº69 de 1939) lo hace a través de una ilustración, que dibuja la fachada interior que se produciría en el encuentro entre la Alameda y el paseo Bulnes, enmarcado por dos edificios racionales que acogerían en el eje juegos de agua. La siguiente (Nº90 de 1941), será una notable imagen aérea del Centro Cívico que captura el eje principal, mostrando la Casa de la Moneda al centro, rodeada por los nuevos edificios de gran altura y densidad, comparando con lo que será el resto de la urbe. Así se muestra la envergadura de la intervención, desde la plaza Constitución, pasando por la Moneda y el eje Bulnes.

Las próximas dos portadas (Nº189 de 1949 y Nº223 de 1952) presentarán distintos aspectos de la plaza Constitución, reiterando la enorme potencia urbana de la construcción formal que implicó el proyecto de Brunner. Con una arquitectura despojada de estilos históricos, apoyaba la intervención en la regularidad de la forma arquitectónica y en la resolución de las fachadas, a través de una estricta ortogonalidad y repetición regular de los vanos. Este proyecto había sido publicado en extenso y numerosas veces en las revistas disciplinares como en las revistas Urbanismo y Arquitectura y en Arquitectura y Construcción [6]. En ellas se habían presentado además en detalle algunos edificios emblemáticos, como el Hotel Carrera y el Ministerio de Hacienda de Smith Solar y Smith Müller, y el edifico de Crédito Agrario de Luis Muñoz Maluscka y René Aranguiz, todos bajo el proyecto ejecutivo de Carlos Vera, incluyendo Ministerio de Defensa Nacional, Caja de empleados particulares, Caja de Seguro Obrero, etc.

Revista En Viaje, Nº 69, 1939. Santiago.

Por otro lado, como hemos adelantado, la ciudad será vista desde y hacia sus cerros. La ilustración del Nº56 del 1938, presentaba una ciudad cruzada por una locomotora en movimiento y de fondo se podía apreciar el cerro San Cristóbal. Lo mismo sucede con otra ilustración (Nº152 de 1946) donde desde una terraza del Santa Lucía se mira hacia el cerro San Cristóbal, evidenciando el funicular y su Virgen coronándolo. Las vistas panorámicas hacia la ciudad desde el cerro Santa Lucía se repetirán en tres portadas más (Nº261 de 1955, Nº465 de 1972 y Nº467, 1973) mostrando distintos aspectos del progreso urbano, a través de los edificios que se construirán a su entorno, como la emblemática remodelación San Borja.

Revista En Viaje, Nº 261, 1955. Santiago.

La ciudad es presentada en tanto su posibilidad de renovación y continuo crecimiento, al mismo tiempo que se contrastan los edificios antiguos como la Biblioteca Nacional o la Casa Central de la Universidad Católica, y los edificios modernos de regularidad formal y estructural. Pero también, a través del tiempo vemos que existe una modificación de la imagen con que se representa la ciudad, desde una austera y monumental, a una más viva y cotidiana. Así lo muestran las imágenes acuareladas de la Alameda, a la altura de la Santiago Iglesia San Francisco, (Nº272 de 1956), o de la misma avenida a la altura del Banco del Estado (Nº308 de 1959). Dos imágenes de un Santiago invernal, lluvioso, pero también dinámico, donde peatones, automóviles y tranvías dibujan la condición congestionada de ambas imágenes.

Revista En Viaje, Nº 272, 1956. Santiago.

2.- Piezas de Arquitectura: La construcción de un país moderno 

De las 470 portadas analizadas, existen treinta y nueve portadas que presentan piezas de arquitectura únicas[7]. Y de ellas existen algunas recurrentes. Por ejemplo, de las nueve que tienen piezas  ubicadas en Santiago, dos son del Estadio Nacional (Nº61, 1938 y Nº343, 1962). La primera, un dibujo presentando en primer plano una estatua sin pedestal de un Discóbolo, y en segundo plano, una perspectiva de lo que sería el complejo deportivo más importante de la Capital. Este había concitado algunas discusiones entorno a su ubicación[8] y había sido presentado en extenso, recién terminada su construcción la revista disciplinar Arquitectura y Construcción[9], en 1940. O sea, existió en esos años una especial atención a esta obra que representaba los avances del país en términos de desarrollo deportivo, ya que albergaría el deporte de las masas, apuntando a reformar y disciplinar la sociedad.

Revista En Viaje, Nº 61, 1938. Santiago.

La segunda portada, del año 1962, tenía que ver específicamente con el Mundial de futbol que se realizó en Chile ese año, y que nuevamente provocó particular expectación y un símbolo de esa actividad sería específicamente el edifico. La portada nuevamente presentaba este emblemático edificio, ahora a través de una fotografía, en la cual aparecía en primer plano la escultura de Caupolicán[10]y en segundo el edificio.

Revista En Viaje, Nº 343, 1962. Santiago.

Estas dos portadas con veinticuatro años de separación, presentaban de igual manera la condición de este edificio, como ícono del progreso moderno de la sociedad Chilena; primero destacando la presencia de un personaje atlético del pasado, para luego presentar la fachada del edificio como escenografía de esa condición física, a través de un arquitectura  austera y funcional en sus requerimientos espaciales.

Esta idea de presentar de igual manera, del mismo ángulo y con la misma intencionalidad gráfica, sucede con otras piezas de arquitectura. Dentro de ellas destacan las que permiten la permanencia en el destino, ya sea este natural o urbano, a través de Hoteles y Hosterías. La condición programática definió entonces la presentación de piezas de arquitectura especialmente dedicados al turismo y las actividades sociales ligadas al ocio. Es la misma empresa de Ferrocarriles la que establece una cadena hotelera a lo largo de Chile, casi contemporáneamente con la publicación de la revista, siendo los primeros en ser construidos los hoteles el Hotel Puerto Varas y el Hotel Pucón.

Por ello no es extraño que el último de ellos, el Hotel Pucón, tenga cuatro portadas con dicho edificio (Nº39 de1937, Nº98 de 1941, Nº148 de 1946, Nº378 de 1965), dos de ellas son ilustraciones y dos fotografías. La primera de ellas presenta en primer plano a una mujer y detrás de ella aparece el lago, luego el edificio, y en un último plano el volcán Villarrica. La segunda presenta también una visión desde el lago de la fachada principal del edificio, mientras en un primer plano están los veraneantes en traje de baño en embarcaciones. La tercera es una ilustración más sofisticada, de Luis Troncoso, donde una pareja sentada en una terraza y bajo un parrón contempla el lago y el volcán Villarrica, mientras en el costado izquierdo se ve parte de la fachada del Hotel. Por último la portada de 1965, muestra un fotografía a color desde el lago en primer plano una lancha, para luego volver a repetir la secuencia; lago, Hotel y volcán al fondo.

Revista En Viaje, Nº 378, 1965. Santiago.

Las cuatro portadas insisten en componer con los mismos elementos la misma secuencia, donde el edifico regulariza la imagen del contexto natural, otorgándole un marco y un punto de referencia.

Esto sucede también con las dos portadas de la Hostería del volcán Llaima (Nº142 de 1945, Nº226 de 1952, Nº309 de 1959),  donde el edifico siempre colocado al costado izquierdo, enmarcando el paisaje nevado de araucarias. O en el caso del Hotel Portillo (Nº200 de1950, Nº224 de 1952 , Nº345 de 1962, Nº380 de 1965, Nº381 de 1965), donde el edificio es colocado o bien a un costado o de frente mirando su fachada desde abajo, y nuevamente enmarcando el paisaje montañoso y nevado de Los Andes. Ambos edificios son presentados en los meses de invierno.

Revista En Viaje, Nº 226, 1952. Santiago.

Ahora bien un caso bastante particular, es el de la ciudad balnearia de Viña del Mar, que gracias a distintos mecanismos públicos había logrado configurar una imagen turística a partir de edificios emblemáticos como el Casino Municipal, el Hotel O´Higgins y el Palacio de los Presidentes.

Por ello la primera portada (Nº49 de 1937), es un collage, precisamente con las piezas de arquitectura que configuraban la imagen urbana, pero ligada a su desarrollo costero, a través de imágenes del Casino, del Castillo Brunet, el restaurante Cap Ducal y el Castillo Wulff. Este último retratado en dos portadas (Nº86 de 1940,  Nº125 de 1944 ), será un de los edificios más usado para representar la ciudad, en tanto era un Castillo que hablaba de la alta sociedad que veraneaba en dicha ciudad, pero que se ubicaba precisamente en el borde costero sobre un roquerío, enfatizando su condición balnearia vinculada al mar.

Revista En Viaje, Nº 125, 1944. Santiago.

Dentro de las portadas de piezas ubicadas en esta ciudad, esta la del Palacio de los Presidentes, de Cerro Castillo (Nº238 de 1953), que mostraba un portal hacia un patio interior de un estilo neocolonial y un Moai que enmarca la ilustración. Por último, la del Hotel Miramar (Nº245, 1954), será sin duda una significativa, ya que se cambiaba la imagen del Castillo, por la de un edificio de carácter moderno, de líneas horizontales, de una masa suspendida sobre un roquerío cercano y rematando la playa de Caleta Abarca.

Revista En Viaje, Nº 245, 1954. Santiago.

3.- Los Paisajes e el Tren

El paisaje es el telón de fondo del trayecto realizado en tren, y también representa el destino natural asociado a cierto lugares representativos como la montaña, la playa, los lagos, ríos y volcanes. Como ha dicho Booth[11], los paisajes publicados preferentemente se relacionaron con el sur de Chile, en la zona de los lagos y volcanes. Por ello, será representativa y recurrente la imagen de algún lago con un volcán de fondo. Así mismo, se ha podido constatar la escases de imágenes del norte de Chile.

Las imágenes de paisajes además se dividieron a través de los años según la estacionalidad, por ello son recurrentes las imágenes de playas en los meses de diciembre, enero y febrero, mientras en los meses de junio, julio y agosto se presenta la montaña. La estacionalidad determinó la exposición de imágenes de paisajes y actividades relacionados con ellos como: el tomar sol, esquiar, bañarse o navegar, etc. Se repetirán las imágenes de botes y embarcaciones pequeñas, tanto en actividades pesqueras o deportivas.

Por último, están las imágenes del campo chileno, retratando actividades con el ganado, caballos, carretas, y personajes como huasos y campesinas. O sea la condición productiva, pero también romántica del campo.

Por último, esta el tren que es presentado desde distintas perspectivas como un elemento ícono del viaje, en su condición técnica (máquina), y en su presencia a través de la línea del tren en el paisaje. Esta forma de representación se dará en los primeros treinta años de la publicación de la revista, a través de 16 portadas, desapareciendo por completo en los últimos diez.

El paisaje natural es a travesado por la línea del tren y la locomotora es vista de: escorzo (Nº126 de 1944 y Nº339 de 1962), lateralmente (Nº151 de 1946 y Nº145 de 1945), desde abajo en el caso de las imágenes de puentes (Nº3 de 1934 y 89 de 1941), y dibujando curvas serpenteantes en las laderas de las montañas (Nº123 de 1944 y Nº359 de 1963). La naturaleza es intervenida por la infraestructura ferroviaria configurando imágenes de un paisaje nuevo, donde el tren es lo que construye y compone dichas iconografías.

Revista En Viaje, Nº 126, 1944. Santiago.

Conclusiones

Como se ha presentado el trabajo realizado ha intentado configurar una antología de las portadas de la revista En Viaje, que recogieron elementos significativos y representativos de Chile. Este análisis se ha centrado preferentemente en las imágenes del entorno construido, ya sea ciudad o piezas de arquitectura, y paisajes, como aquellos que configuran un recorrido visual de lo que Chile era a los largo de la primera mitad del siglo XX.

El turismo interpreta la condición aparentemente neutra de ciertos lugares, les configura una historia y un sentido, por ello las imágenes son sumamente relevantes. Ellas son las postales de viaje, eso que no se puede dejar de ver y que debe ser visto desde unos ángulos específicos. La revista En Viaje configuró una serie de postales, en base a fotografías, ilustraciones o collages, que presentaron los elementos representativos de lugares, determinando una forma de ver, una perspectiva y un ángulo de visión. Para las piezas esto es evidente, ya que no solo se repitieron ciertas la pieza de arquitectura, sino que también desde donde y como fueron vistas. Para la ciudad en una condición más compleja, se apostó principalmente por la vista aérea y panorámicas, desde espacios públicos significativos de la ciudad de Santiago.

Pero podríamos decir que esta serie de imágenes fue más allá de un construcción propiamente turística, a una de construcción cívica de un país que no solo empezaba a reconocerse en tanto tal, sino que además comprendía que la arquitectura y las ciudades eran finalmente elementos significativos, y por ello íconos, de una nación moderna.


[1] Lasansky, D. Medina y McLaren, Brian. “Arquitectura y Turismo, percepción, representación y lugar”. Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 2006. Pág. 16.
[2] “La circulación masiva de En viaje se mantuvo inalterable durante más de 40 años, instituyéndose como la publicación especializada más importante de Chile”. Booth, Rodrigo. “El paisaje aquí tiene un encanto fresco y poético. Las bellezas del sur de Chile y la construcción de la nación turística”. Revista Historia Universia. Año 2010, Volumen 3, Nº1. http://revistahistoria.universia.cl/pdfs_revistas/articulo_112_1285888012302.pdf Consultado marzo 2011.
[3] Los cuales se encuentran en su completitud en acceso a PDF, en el sitio de la DIBAM www.memoriachilena.cl
[4] Rodrigo Booth, “Turismo y representación del paisaje. La invención del sur de Chile en la mirada de la Guía del Veraneante (1932-1962)”. Revista Nuevo Mundo Mundos Nuevos, Debates, 2008. http://nuevomundo.revues.org/25052. Consultado julio 2011.
[5] Se seleccionaron las portadas que contenía imágenes panorámicas, vistas aéreas y urbanas, descartando las pinturas  históricas de la ciudad colonial.
[6] Revista Urbanismo y Arquitectura, Nº2 de 1939, Nº8 de 1940 y Nº9 de 1940. Santiago. Y en Arquitectura y Construcción Nº1 de 1945 y Nº11 de 1947. Santiago.
[7] Se seleccionaron aquellas portadas en que la pieza de arquitectura es única y adquiere protagonismo. Se dejaron fuera las portadas de esculturas y monumentos urbanos.
[8] “El Futuro Estadio Nacional” en Revista Arquitectura y Construcción, Nº1 Enero de 1936. Santiago, pág. 19.
[9] “Lo que será el Estadio Nacional” en Revista Arquitectura y Construcción, Nº10 de 1940. Santiago, pág. 18. Arquitectos Müller, Fuentealba y Cormatches.
[10] Del escultor nacional Nicanor Plaza, 1872.
[11] Booth, Rodrigo. Opcit.