HOTEL MIRAMAR

Viña del Mar. hotel Miramar. En Viaje 1960, octubre, p.30; Hotel Miramar. En Viaje 1954, marzo; Hotel Miramar. Guía del Veraneante, 1961, p.36.

FICHA TÉCNICA

CATEGORÍA          : Infraestructura turística

SUBCATEGORÍA  :  Hotelería/Refugio/Terma

UBICACIÓN           : Viña del Mar

REGIÓN                  : Valparaíso

ZONA                     : Centro

DIRECCIÓN           : Av. La Marina 15

ARQUITECTOS     : Landoff y Valenzuela

AÑO                       : 1946

MANDANTE          : Municipalidad de Viña del Mar

SUPERFICIE         : 8.200 m² aproximadamente.

CAPACIDAD         : 100 habitaciones / 160 personas

MATERIALIDAD   : Hormigón armado

PROGRAMA         : Hotel que contemplaba restaurante,  playa privada, piscina y  baños turcos

Gráfico y linea de tiempo; elaboración propia

DESCRIPCIÓN

El hotel Miramar fue construido en 1946 sobre el roquerío que separaba la playa Miramar de Caleta Abarca. La condición excepcional del emplazamiento estableció, desde un comienzo, su condición de hito en el borde costero.

El hotel fue diseñado por los arquitectos Landoff y Valenzuela, quienes luego de varios proyectos para la zona industrial de Caleta Abarca, consolidaron la construcción de un hotel de claras líneas racionales, consistente en volumen en u, constituido por un cuerpo central y dos alas laterales, de puntas semicirculares, que se acercaban al mar. El proyecto se abría a través de un vacío hacia la playa de Caleta Abarca y el mar y se cerraba hacia la calle. Contaba con 100 habitaciones, todas con vista al mar, baño privado y teléfono, un restaurante, baños turcos con piscina interior y una piscina natural entre las rocas sobre el mar. El hotel tenía acceso a una playa particular y embarcadero. La construcción del hotel se complementó además con obras de infraestructura vial como la apertura de la Avenida La Marina que fueron esenciales para la continuidad del borde y la comunicación entre los balnearios Miramar y Caleta Abarca.

El hotel, construido y administrado por la Municipalidad de Viña del Mar, fue difundido ampliamente desde sus cualidades arquitectónicas,  por medio de atractivas ilustraciones que enfatizaban su condición de “balcón abierto hacia el Pacífico” y retrataban de manera especial la piscina natural localizada entre los roqueríos. Las fotografías además, mostraron de manera constante la relación del hotel con el paisaje desde la Playa Miramar, Caleta Abarca y desde el mar.

De una arquitectura austera, racional, carente de ornamentación, formalmente sugerente, era del todo una obra nueva para la imagen tradicional y pintoresca que caracterizaba el Cerro Castillo y sus alrededores.