HOSTERÍA TEJAS VERDES

Hostería Tejas Verdes. En Viaje 1940, mayo, p.49; Piscina Hostería Tejas Verdes. Guía del Veraneante, 1942, p.87; Piscina Hostería Tejas Verdes. Guía del Veraneante, 1943, p.73.

FICHA TÉCNICA

CATEGORÍA             : Infraestructura turística

SUBCATEGORÍA     : Hotelería/refugio/terma

UBICACIÓN             : Llo-Lleo

REGIÓN                   : Región de Valparaíso

ZONA                       : Norte

DIRECCIÓN             : El Arrayán S/N

ARQUITECTOS       : José Carles

AÑO                         : 1937

CAPACIDAD            : 43 habitaciones

MATERIALIDAD      : Hormigón armado. Tabiques de albañilería

PROGRAMA           : Restaurant-casino, piscina olímpica, caballerizas.

Gráfico y linea de tiempo; elaboración propia

DESCRIPCIÓN

La hostería de Tejas Verdes fue construida a orillas del  río Maipo en 1937 en la localidad de Llo-Lleo. La hostería fue contemplada como parte del balneario que se instalaría en las cercanías de la desembocadura del río Maipo y cuya existencia ya estaba considerada en el diseño de la urbanización de Llo-Lleo de Oscar Praguer y Tomás Reyes.

La hostería de Tejas Verdes fue administrada desde sus inicios por la Organización Nacional Hotelera Bonfanti S.A, dirigida por Egidio Bonfanti, al igual que los hoteles Pucón y Puerto Varas. Su construcción consolidó el comienzo de la estrategia territorial de Ferrocarriles del Estado, que fue iniciada en el sur de Chile y ahora se expandía hacia la zona central del país.

El conjunto de arquitectura Neocolonial, fue diseñado por José Carles, estaba compuesto por el edificio propio de la hostería, el edificio de las caballerizas que servía de cochera y  alojamiento para el personal de servicio y una piscina olímpica. La presencia de Tejas Verdes en los medios de propaganda turística tuvo una mayor difusión entre los años 1938 y 1944. En 1951 el balneario pasó a manos de las fuerzas armadas ante la imposibilidad de la municipalidad de mantener económicamente el conjunto. El último registro de la hostería es en 1953 año en el cual la Escuela de ingenieros Militares de Chile se traslada definitivamente al conjunto.

Tanto en la Revista En Viaje como en la Guía del Veraneante, se mostraba la relación del edificio de la hostería con el río Maipo. Su disposición paralela al río, establecía una serie de niveles y terrazas desde las cuales los turistas observaban el paisaje y las actividades acuáticas. La terraza que conectaba el comedor, constituyó un elemento protagónico de la hostería, desarrollada en volado sobre el río, constituía un lugar de contemplación y espectáculo que fue fotografiado siempre saturado de turistas. Otro elemento destacado en las fotografías fue la piscina olímpica, cuyo trampolín de siete metros de altura, a modo de escultura, constituía un hito dentro del recinto.